La Economía Invisible

Un resumen en español del modelo económico de DADA para las artes basado en motivaciones intrínsecas y normas sociales.

Arte por Moxarra. Colección de Nitrous9.

Por Beatriz Helena Ramos y Yehudit Mam

Introducción: Un Nuevo Mundo

La Economía Invisible es la separación radical del arte y el mercado. La tecnología de blockchain permite que la economía sea invisible y transparente. Es invisible porque separa la creación artística, el diseño del código, la colección de arte, y las contribuciones generales de la comunidad de las transacciones del mercado. Es transparente porque todas las transacciones suceden en el blockchain de Ethereum donde cualquiera las puede rastrear. Blockchain permite a las redes entre iguales lanzar su propia moneda, y controlar y autogestionar el valor que crean colectivamente sin una autoridad central.

La Economía Invisible organiza la actividad económica en base a la interdependencia, la creatividad y el altruismo. Aprovecha la sabiduría de la multitud sin los efectos perniciosos del mercado. Finalmente, las personas son recompensadas por sus contribuciones con un ingreso básico. Creemos que DADA puede ser autosuficiente sin depender de donaciones o modelos comerciales tradicionales, pero la economía debe ser invisible para preservar las motivaciones intrínsecas y las normas sociales colectivas que lo convierten en un lugar tan creativo.

DADA es una plataforma en línea donde gente de todo el mundo crea conversaciones visuales espontáneas, a pesar del idioma, la distancia, la nacionalidad u otras barreras artificiales. En DADA, el arte es un medio de comunicación, y su naturaleza creativa y colaborativa fomenta lazos profundos entre las personas. Es un lugar donde artistas que no se conocen personalmente crean arte juntos sin esperar remuneración, motivados no por recompensas extrínsecas como el dinero o el estatus, sino por recompensas intrínsecas como el placer de hacer arte y un sentido de autonomía, validación, autodesarrollo, pertenencia, y propósito.

DADA tiene una propuesta de valor única, una comunidad apasionada y la mayor colección de arte digital único (“rare” en inglés) en el mundo: más de 120,000 obras de arte digitales listas para ser comercializadas como NFTs (tokens no-fungibles), creadas por nuestra comunidad con nuestras herramientas. Creemos en el re-uso libre del arte, pero no si alguien se enriquece monetariamente con el trabajo de otro sin remunerar al artista.

Ya que estas obras de arte digitales son creadas con nuestras herramientas, habilitaremos nuevas herramientas para el uso, la remezcla, animación, musicalización o para agregar texto sobre cualquier obra de arte digital dentro de nuestra plataforma. Cada nueva iteración será un NFT, lo que nos permitirá rastrear cada contribución, alentando la co-creación exponencial y la evolución del arte de maneras inesperadas

Nuestra nueva moneda, el DADA token, está respaldada por nuestra colección de arte y la Economía Invisible utiliza dibujos tokenizados (NFTs) como instrumento de cambio.

La Economía Invisible de DADA

Pop Art

Artistas en DADA han realizado decenas de miles de dibujos por el puro placer de conectarse y crear arte con otros artistas en todo el mundo. Wikipedia, la enciclopedia más grande del mundo, es publicada por voluntarios autónomos que no esperan remuneración. Wikipedia demostró que la sabiduría descentralizada puede alimentar un tipo diferente de red de información que no depende de las normas del mercado, el interés propio, la escasez y la competencia; sino que más bien está basado en normas sociales como la cooperación, la creatividad y el altruismo. Wikipedia se mantiene con donaciones, pero creemos que las redes de información pueden ser autosuficientes sin depender de donaciones o modelos comerciales tradicionales.

La Economía Invisible propone una visión económica viable para nuestra comunidad global de artistas que los recompensa de manera justa por su contribución sin desvirtuar las razones intrínsecas por las que participan.

Se basa en dos valores fundamentales:

  1. La búsqueda del bien común a través del empoderamiento de la libertad individual.

Ubuntu, que significa “Yo soy porque todos somos”, es una filosofía del sur de África que fomenta la empatía, la comunidad, la igualdad y la distribución justa de la riqueza. Esta responsabilidad colectiva no significa que el beneficio de la comunidad tiene prioridad sobre el individuo. Por el contrario, promueve el bien de la comunidad a través del reconocimiento incondicional y la apreciación de la individualidad.

La Economía Invisible de DADA se basa en los valores de la economía participativa conocida como ParEcon propuestos por el activista político y economista Michael Albert. ParEcon es un sistema económico descentralizado basado en la toma de decisiones participativa como el principal mecanismo económico para la asignación de recursos en la sociedad. Tiene como objetivo dar a todos las mismas oportunidades, independientemente de su identidad, y les permite elegir libremente mientras avanzan cooperativa y no antagónicamente.

2. El potencial total de una persona solo se puede realizar si se cubren sus necesidades materiales básicas.

Décadas de investigación han demostrado que cuando los incentivos intrínsecos como el amor por el dibujo o la colaboración son reemplazados por recompensas extrínsecas como los salarios, los incentivos intrínsecos disminuyen e incluso pueden desaparecer. Las expectativas materiales y las recompensas tangibles como el dinero y el estatus tienden a perjudicar la creatividad y la innovación. La dinámica del mercado hace que las personas sean más egoístas, más competitivas y menos altruistas. Pero DADA existe en un mundo de libre mercado, y si bien los artistas de DADA están motivados por amor al arte, también necesitan ganarse la vida como artistas.

Por lo tanto, para preservar la naturaleza misma de nuestra comunidad necesitamos separar el arte del mercado: la economía debe ser invisible. De esta manera, las personas que crean valor en DADA continuarán creando arte con placer y pasión, sin la presión de vender, comercializar o producir, y serán recompensadas ​​automáticamente por su contribución con un ingreso básico.

Estructura de Incentivos

Pase Mágico

Las economías se tratan de incentivos. Los incentivos son lo que motiva a las personas a actuar según sus necesidades y deseos. Los incentivos extrínsecos como los salarios, premios, bonos, promociones, o fechas límite son impuestos externamente. Por el contrario, los incentivos intrínsecos provienen de nuestros propios impulsos internos para actuar, nuestra curiosidad innata o nuestro deseo de aprender nuevas destrezas. Nos involucramos en la actividad porque realizarla es su propia recompensa.

Daniel Pink explica que, por su naturaleza, las recompensas extrínsecas limitan nuestro enfoque. Son útiles cuando hay un camino claro hacia una solución, como en las tareas prácticas, pero las metas impuestas por otros tales como los objetivos de ventas, calificaciones, o puntajes en tablas de clasificación pueden disminuir la cooperación y aumentan las apuestas arriesgadas, las trampas, y los atajos. Los incentivos extrínsecos son efectivos para el trabajo algorítmico que implica seguir un conjunto de instrucciones para completar una tarea, pero son contraproducentes para la creatividad, el arte, y la innovación.

La mayoría del trabajo algorítmico puede ser realizado por máquinas, pero el trabajo heurístico, artístico, empático y que no es rutinario no se puede automatizar. Los incentivos intrínsecos funcionan mejor para el trabajo heurístico, que necesita de la experimentación para llegar a la innovación. Actualmente estamos pasando de la era industrial, regida por los incentivos extrínsecos, la lógica, y el trabajo algorítmico a la era de la información que requiere nuevas capacidades que involucran la creatividad y la innovación, y la cual se rige por los incentivos intrínsecos y el trabajo heurístico.

La Economía Invisible crea las condiciones para recompensar las motivaciones internas de las personas a través de un sistema ludificado. “Gamification” o ludificación es la utilización de la mecánica del juego en la vida real: la implementación de incentivos atractivos que motivan a las personas a actuar. Tradicionalmente, la ludificación utiliza recompensas extrínsecas como puntos, clasificaciones, insignias y tablas de clasificación para atraer a las personas y mantenerlas entretenidas. Se utiliza en todos los aspectos de nuestras vidas, desde las millas de viajero frecuente y las recompensas de las tarjetas de crédito hasta los comentarios de los usuarios en línea. Pero la ludificación también se puede utilizar para motivar a las personas a actuar según sus necesidades y deseos intrínsecos. En DADA hemos diseñado nuestro sistema para desincentivar la competitividad, la búsqueda de estatus, y las jerarquías.

La Economía Invisible se organiza en torno a un complejo sistema ludificado que alinea sus incentivos con los valores de la comunidad. Está compuesto por un marco de ocho motores conductuales esenciales que creemos que representan las principales motivaciones para los artistas: Ingreso Básico, Validación, Autonomía, Autoexpresión, Mayor Bien, Colaboración Creativa, Interdependencia y The Commons — el Patrimonio de la Comunidad.

Como se ve en el diagrama a continuación, los valores centrales de la Economía Invisible están organizados en dos ejes que se cruzan: el eje horizontal comprende las necesidades de autonomía y pertenencia de las personas y representa el equilibrio entre libertad y equidad. El eje vertical incluye las motivaciones de las personas y representa el equilibrio entre las recompensas intrínsecas y extrínsecas.

La Economía Invisible de DADA sigue una progresión circular a través de estos motores. Comienza creando un sistema de apoyo que garantiza una base mínima material (Ingreso Básico) y un lugar donde se valora y fomenta el arte (Validación). Estas recompensas extrínsecas permiten a los artistas actuar de manera independiente en sus deseos internos (Autonomía), alimentar su curiosidad creativa y realizar todo su potencial (Autoexpresión), contribuir con sus talentos y esfuerzos a una visión común (Mayor Bien) y participar de manera radical en la co-creación (Colaboración Creativa). Esto genera la confianza necesaria para el autogobierno (Interdependencia). Y dado que el valor total creado es de propiedad colectiva, genera riqueza para todos (Commons — Patrimonio Común). Cuanto más valía se crea, más personas se unirán al sistema; y cuanto más valía continúe siendo creada, más ingresos básicos habrá para todos. En este círculo virtuoso, la economía se refuerza continuamente.

Si bien los incentivos impulsan a las personas a seguir ciertos comportamientos, las motivaciones están asociadas con cómo nos sentimos al ejercer un comportamiento. Los motivadores positivos apelan a nuestro sentido de superación personal o de alcanzar un propósito superior, como dibujar o ser parte de un nuevo paradigma para las artes. Por el contrario, los motivadores negativos asociados con las recompensas extrínsecas como el dinero y el estatus pueden crear comportamientos obsesivos, adictivos y de apuestas. Esta es la razón por la cual juegos como Candy Crush o Cryptokitties son modas pasajeras. Los jugadores se dan cuenta de que están enganchados y, una vez que pueden parar, ya no regresan.

Actividades como el dibujo son conocidas como mecánicas perennes o imperecederas. Por ejemplo, el dibujante participa en un proceso creativo, expresa su creatividad, puede ver los resultados, recibir comentarios y reaccionar a ellos. Con la mecánica perenne, la actividad siempre es fresca y atractiva porque en sí misma es su propia recompensa. La gente a menudo describe a DADA como una actividad adictiva, pero dibujar es un motor que genera sentimientos positivos.

Sin embargo, los motivadores positivos no generan un sentido de urgencia que hace que la gente actúe. Por el contrario, son los motivadores negativos los que hacen que los juegos alcancen la viralidad y que aumenten los ingresos. Los motivadores negativos crean sentimientos negativos cuando se utilizan para manipular a las personas para hacer algo que no quieren hacer, como gastar dinero o perder horas de su tiempo.

La estructura de incentivos de DADA se alinea con cuatro etapas diferentes en el progreso de nuestros artistas a través del sistema: Descubrimiento, Integración, Formación de Hábitos, y Meta final. Un artista nuevo que nunca ha realizado un dibujo en la plataforma tiene necesidades diferentes y requiere incentivos diferentes a los veteranos que han realizado miles de dibujos en DADA. A medida que las personas avanzan a través del sistema, las diferentes etapas recalca diversos aspectos de nuestra estructura de incentivos.

La etapa del Descubrimiento tiene como propósito inspirar: enfatiza nuestros principales impulsores del altruismo (Mayor Bien) y la colaboración creativa para transmitir nuestra visión y los valores de nuestra comunidad. Durante la etapa de Integración, guiamos a las personas a aprender a usar DADA, enfatizando la validación y la autoexpresión, mecánicas imperecederas que hacen que las personas se sientan bien a través de la creatividad a la vez que van mejorando.

En la etapa de Formación de Hábitos las personas ya conocen las reglas y es donde sucede lo más divertido. Aquí enfatizamos la colaboración creativa y desbloqueamos diferentes herramientas creativas para remezclar arte. Esta es la etapa en la que presentamos el motor del Ingreso Básico. Dado que las recompensas extrínsecas obstaculizan la creatividad, la búsqueda de un ingreso básico no debería ser el motivador principal para participar en DADA. Por el contrario, el ingreso básico es la recompensa a la contribución de valor una vez que las personas han hecho arte colaborativo. Actualmente, muchos artistas en DADA están en la etapa de Meta Final. Estos son los veteranos, nuestros embajadores orgánicos y gestores de la comunidad. Entienden DADA a la perfección, son los más comprometidos y son los que pueden impulsar la innovación e inspirar nuestra visión. En esta etapa enfatizamos el autogobierno (Interdependencia), la creación de riqueza colectiva (Mayor Bien) y el Bien Común.

Estudios demuestran que en las comunidades en línea, las redes sociales, y los proyectos de código abierto, menos del 1% de las personas son responsables por una cantidad desproporcionadamente alta del valor total creado. DADA tiene más de 160,000 usuarios registrados, pero menos de 500 artistas son responsables de la mayoría de los 120,000 dibujos creados en la plataforma. Cerca de 50 artistas han creado unos 70,000 dibujos. Una sola artista, María García, es responsable de casi 12,000 dibujos. Ya que se requiere de esfuerzo para avanzar a través del sistema de incentivos de la Economía Invisible, las personas en la etapa de Meta Final son las que han aportado más valor. Por lo tanto, su influencia en la comunidad crecerá en consecuencia. Tendrán acceso a herramientas más creativas y a las primeras ventas de arte. El valor base de sus obras de arte crecerá, así como el porcentaje de sus ingresos básicos garantizados, y su poder de voto, privilegios, y responsabilidades.

Si bien es justo asignar mayores recompensas a aquellos que contribuyen más al sistema, no queremos que este se convierta en una plutocracia regida por una élite, o que produzca un sistema estelar en el que solo unos cuantos artistas cosechen la mayoría de las recompensas. Si el sistema solamente valora la cantidad de dibujos creados, solo aquellos que dibujan mucho agregan valor al sistema, mientras que las personas que aman a DADA pero no dibujan son ignoradas. Si un sistema valora a los artistas y coleccionistas solo por la cantidad de trabajo que se vende, entonces los artistas y coleccionistas con más dinero terminarían dominando el sistema.

Por lo tanto, es importante introducir diferentes maneras para que las personas contribuyan valor al sistema. Por ejemplo, las personas que pasan tiempo etiquetando los dibujos, reportando problemas técnicos, o probando nuevas funcionalidades deberían ser recompensadas ​​por ello. Debería haber diferentes maneras para que aquellos que aprecian el arte pero no son artistas o coleccionistas agreguen valor al sistema y sean tomados en cuenta. También podemos experimentar con nuevos conceptos que amplían nuestras definiciones de valor; por ejemplo, “arte que no se puede comprar”. El sistema sabe quiénes son los artistas más vendidos, por lo que podría poner un límite en el que algunas de sus obras ya no estarían disponibles para la venta, sino que solo podrían ganarse o recompensarse al azar.

Entender los problemas de inequidad de los mercados libres y de las redes de información nos permite diseñar sistemas que incentiven las motivaciones intrínsecas de las personas y generen resultados más equitativos.

Ingreso Básico

Animalia

La Economía Invisible recompensa a las personas con un ingreso básico garantizado que les da la seguridad financiera mínima que necesitan para seguir sus deseos intrínsecos y crear arte sin presión para producir. Este sistema no recompensa la producción o las ventajas inherentes, como la riqueza, el género, o incluso el talento. Las personas son recompensadas en función de su esfuerzo. Esto reconoce las diferentes contribuciones que cada persona agrega al sistema en total, lo que resulta en una distribución más equitativa de las recompensas para todos los miembros de la comunidad.

Menos del 1% de todos los artistas pueden subsistir de su trabajo como artistas. La meritocracia es una falacia. En una sociedad extremadamente desigual, aquellos con ventajas heredadas (como la raza, la posición social, el género, la posición económica) tienen más oportunidades para desarrollar sus talentos y competir contra los que no gozan del mismo acceso y oportunidades. Las superestrellas no son un producto del mérito sino el resultado de una escala estelar, también conocida como mercado de “todo para el ganador”, que genera unas cuantas personas de alto rendimiento y una larga cola de personas de bajo rendimiento.

Es difícil para los artistas realizar su potencial si se tienen que preocupar por ganarse la vida. Cualquier persona en cualquier parte del mundo con acceso a un dispositivo digital e internet puede participar en DADA. No hay procesos de evaluación, tarifas de membresía ni requisitos previos de ningún tipo. No se requieren niveles de destreza, currículums, o calificaciones. La Economía Invisible los recompensa con un ingreso básico garantizado que les proporciona un colchón de seguridad financiera.

Los sistemas estelares se producen cuando un solo atributo (algo que es bueno o popular) es seleccionado entre muchos participantes. Los que aparecen en la cima de una lista tienen más visibilidad y se benefician de la influencia social; es decir, los coleccionistas están más inclinados a comprar su arte porque otros ya lo están haciendo. Mientras más personas compren su arte, más tiempo estarán en la cima, más personas comprarán su arte, excluyendo a otros que son igualmente merecedores.

Jaron Lanier explica que “un sistema estelar es solo una forma de empaquetar una curva de campana (o curva de Gauss)”. Los mismos datos se pueden clasificar a través de muchos atributos diferentes y se pueden diseñar para producir una curva de campana; es decir, un promedio de personas que agregan valor al sistema de muchas maneras diferentes, y una cola alta y una baja determinadas por el grado en que las personas se esfuerzan.

Definimos el esfuerzo como una combinación del tiempo que las personas pasan en la plataforma, el valor relativo de las actividades a las que contribuyen, y el nivel de su compromiso en función de la frecuencia con la que participan y cuánto tiempo han formado parte de la comunidad. Esto se mide e implementa a través de incentivos integrados en el sistema utilizando la teoría de juegos cooperativos y un estrato ludificado sobre el protocolo. La creación de valor y el ingreso básico se pueden determinar en base a nuestro sistema de niveles ludificados.

Distribución de recompensas

En DADA, el valor creado por los miembros de la comunidad tiene muchas formas. No depende exclusivamente del talento, la popularidad o la productividad. Un artista muy talentoso nos brinda una experiencia sublime. Un aficionado apasionado que dibuja mucho todos los días mantiene viva a la comunidad. Una persona que comenta sobre el arte de otros les proporciona una valiosa validación, y alguien que responde preguntas en el chat ayuda a solidificar la comunidad. Los coleccionistas que respaldan a los artistas también contribuyen al valor general de la comunidad. Hay muchas formas de contribuir y de ser recompensados.

Pero nuestro sistema no recompensa las ventajas injustas. No importa si usas una tableta de última generación o si tomas prestada una PC vieja, si estás en Nueva York con una conexión de internet rápida o en Caracas con wifi lento. Puedes tener 30 años de experiencia como artista o estar empezando. Serás recompensado por tus esfuerzos para crear valor en DADA.

Una crítica común sobre recompensar el esfuerzo y no el talento es la suposición de que los artistas talentosos no querrán participar en un sistema así. Pero el arte no se trata del resultado, se trata del proceso. Un pasaje en el libro Arte y miedo ilustra este punto: “Una maestra de cerámica dividió su clase en dos grupos: uno necesitaba producir la mayor cantidad de macetas posible, y el segundo grupo necesitaba producir una sola maceta perfecta. Cuando llegó la fecha límite, “Los trabajos de la más alta calidad fueron producidos por el grupo asignado a la cantidad. Parece ser que mientras este grupo estaba produciendo montones de macetas y aprendiendo de sus errores, el grupo de calidad se sentó a filosofar sobre la perfección”.

Por lo tanto, un sistema que recompensa el proceso incentiva a todos a hacer más arte a la vez que reconoce las diferentes contribuciones que cada persona agrega a todo el sistema. Esto da como resultado una distribución más equitativa de recompensas para los miembros de la comunidad. Finalmente, un ingreso básico garantizado basado en el esfuerzo es una solución radical a un sistema estelar atroz que recompensa desproporcionadamente a unos cuantos ganadores afortunados y deja a todos los demás con las manos vacías.

Validación

Love is War

Los artistas necesitan la validación del público, de sus compañeros y de su propio crecimiento. La Economía Invisible proporciona un espacio para que el público vea, discuta, y aliente el trabajo de los artistas. Lo hace sin depender de clasificaciones, “influencers” o reputaciones, e independientemente del nivel socioeconómico, educativo, del género o la edad de los artistas. Lo único que importa es su arte. Esto permite a los artistas crear libremente, expresar sus sentimientos, encontrar comunidad, interactuar creativamente, perfeccionar sus capacidades, aprender mutuamente, encontrar apoyo y sentirse empoderados. En la economía de la información en la que vivimos, los artistas pueden usar plataformas en línea para financiar, crear, distribuir y vender su trabajo de igual a igual. Aunque estas condiciones sin precedentes tienen el potencial de mejorar su calidad de vida y fomentar un nuevo renacimiento artístico, la era de la información ha acrecentado la insostenibilidad del arte.

Si bien las redes sociales tienen la capacidad de crear poderosos movimientos como la Primavera Árabe, Black Lives Matter o #MeToo, las plataformas en línea también agravan problemas sociales como el bullying, la alienación, la depresión, las noticias falsas, la radicalización de ideologías, e incluso fomentan amenazas directas contra la democracia.

En el artículo The Internet Apologizes algunos de los arquitectos de la web dejan en claro que la raíz del problema es el modelo de negocio. Las empresas como Facebook y Google se benefician perniciosamente de la información personal que sus usuarios comparten a voluntad. Motivadas por alcanzar los mayores ingresos, estas empresas están incentivadas para maximizar las ganancias mediante la manufactura de la indignación. “Si la inteligencia artificial favorece la interacción como en Facebook y YouTube, incentivará el contenido divisivo, porque el contenido divisivo es muy eficaz para mantener a la gente enganchada”, dice Guillaume Chaslot, quien ayudó a desarrollar el sistema de recomendación algorítmica de YouTube.

En la realidad distópica de hoy, crear belleza es subversivo.

En DADA, gente de todo el mundo crea conversaciones visuales colaborativas espontáneamente. Estas colaboraciones son como improvisaciones de jazz, con muchos instrumentos y tonos diferentes amalgamándose en armonía hacia una sola melodía.

Algunas personas son mucho más elocuentes al dibujar o pintar que al usar el lenguaje verbal. Como una persona visual, siempre me molestó la tiranía de las palabras y me pregunté por qué no existía un sistema para que la gente hablara visualmente. Es por eso que el aspecto conversacional de DADA es crucial. Hay muchas herramientas digitales para que las personas dibujen juntas en el mismo lienzo, pero en DADA el arte es un medio de comunicación.

Inspirados por el juego surrealista “cadáver exquisito”, desarrollamos un sistema en el que la gente puede ver el dibujo anterior y responder a él con otro dibujo, participando en un diálogo que enriquece y realza los dibujos previos. DADA inspira creatividad porque cada respuesta agrega un elemento de deleite y sorpresa. Además, la estructura de DADA fomenta un flujo creativo más consciente que resulta en conversaciones visuales espontáneas, a veces narrativas, y provoca respuestas con variaciones infinitas realizadas por gente de todo el mundo.

Es difícil mentir al hacer arte. Cuando dibujas, no puedes esconderte. No puedes retratarte de forma aspiracional o engañosa. El arte representa al artista con toda honestidad, y la identidad de un artista está entrelazada con su trabajo, lo que hace que el arte sea intimidante. En nuestras conversaciones visuales se comparte esta sensación de vulnerabilidad. Cuando alguien más “te ve” en DADA y se toma su tiempo para responder, esa respuesta se siente como un regalo. Es por esto que desconocidos que dibujan juntos crean lazos extraordinarios de amistad, amor, y confianza.

Nuestro enfoque está en las personas, y en que más personas hagan más arte para que descubran que la creación artística es liberadora y no intimidante. Por lo tanto, invitamos a todos a dibujar independientemente de sus habilidades. Así como los dadaístas defendieron el anti-arte un siglo atrás, hoy damos la bienvenida al arte amateur.

María García

Como dice la crítica de arte Roberta Smith: “Lo que buscamos en el arte es un sentido de urgencia: que el artista no pudo evitar crear. Lo que tenemos en el mundo del arte contemporáneo es demasiado calculado”.

El arte digital tiende a enfatizar la tecnología y sus herramientas a expensas de la autoexpresión. Creemos que el arte es un instinto humano fundamental y que está hecho por la gente común y corriente. Al diseñar DADA, demostramos que es posible crear un espacio comunitario sano y sin censura, donde una comunidad profundamente empática neutraliza el comportamiento abusivo.

Autonomía

Hernán Cacciatore. Welcome To My Pleasure Dome.

La autonomía se define como la capacidad de tomar decisiones informadas sin coerción. En la Economía Invisible, en la que el arte está separado del mercado, la autonomía significa la libertad para ser autónomo y alimentar tu curiosidad, perfeccionar tus habilidades, experimentar con otros, obtener retroalimentación, ser parte de una comunidad que valora lo que haces, y realizar tu potencial. Un ingreso básico garantizado permite a los artistas hacer arte independientemente del mercado.

La economía conductual ha demostrado que no siempre tomamos decisiones racionalmente. En su libro Predictably Irrational, Dan Ariely explica cómo el razonamiento detrás de nuestras decisiones a menudo es imperfecto porque está influenciado por las emociones, las expectativas, las normas sociales y de mercado, y otros factores que afectan nuestra psicología. Los mecanismos de mercado, las plataformas en línea y el marketing corporativo explotan nuestros atajos psicológicos para manipular y alterar nuestros comportamientos, subvirtiendo nuestra autonomía individual. Actualmente estamos sujetos a las normas de libre mercado. Para lograr una autonomía real necesitamos comprender su impacto en nuestro comportamiento.

En la comunidad de arte en blockchain, la descentralización a menudo se entiende como una desintermediación radical: los artistas tienen el poder de controlar y promover su trabajo, establecer precios, negociar directamente con coleccionistas sin curadores o expertos, lanzar sus propias monedas y exhibir y vender su trabajo en diferentes plataformas. Si bien estos beneficios son posibles gracias a blockchain, esta noción de autonomía artística existe bajo las normas del mercado.

Pero los artistas solo quieren hacer arte. Quieren ser artistas, no emprendedores creativos. Después de todo, en un sistema de libre mercado, el 99% de los artistas no pueden llegar a fin de mes, y la desintermediación no cambiará este hecho mientras se base en modelos de mercado libre. De hecho, muchos artistas no quieren tener que lidiar con el mercado. Las ventas y la autopromoción son tareas ingratas para la mayoría de los artistas. Le quitan valioso tiempo al acto de crear.

En la práctica, esto podría significar que en DADA no habrá un ícono de carrito de compras encima de cada dibujo o una tabla de los artistas más vendidos. Los artistas no decidirán el precio de su arte, los coleccionistas no competirán entre sí, las ofertas y los precios solo serán visibles para la persona que los decida, y nunca habrá una correlación directa entre el arte que crean los artistas y los ingresos básicos que reciben. Paradójicamente, renunciar a estas decisiones individuales dará a los artistas verdadera autonomía.

Esto plantea la pregunta: ¿la autonomía significa poder hacer arte que satisfaga un mercado, tener que decidir dónde venderlo, promocionarlo, establecer un precio y negociar directamente con el comprador? ¿O es la autonomía la libertad de explorar la autoexpresión artística sin restricciones de ningún tipo a menos de que sean las propias? Pongamos estas preguntas dentro de un contexto más amplio, más allá de las normas del mercado:

Imagínate que hace mucho que no ves a tus amigos cercanos. Los invitas a cenar. Pasas todo el día comprando comida y cocinando mientras escuchas música. Llegan tus amigos. La comida es espléndida, el vino es excelente; la conversación, encantadora. Pero al final de la cena tus invitados sacan sus billeteras y preguntan: “¿Cuánto te debemos?” Nos comportamos de manera diferente y tenemos expectativas diferentes cuando un amigo nos prepara una comida que cuando vamos a un restaurante. Nuestra mentalidad cambia de normas sociales a normas de mercado; de consideraciones éticas a consideraciones económicas.

En el caso del arte, las normas sociales y las normas del mercado entran en conflicto. Los artistas crean arte de un valor incuantificable pero necesitan vender su arte para ganarse la vida. Pero, ¿cómo ponerle precio a una labor de amor, dedicación y sentimiento genuino? Así se sienten muchos artistas cuando tienen que ponerle un precio a su trabajo. El precio no se trata de la cantidad de tiempo dedicado, el costo de los materiales, o si la obra de arte es buena. Los aspectos inefables de la creación artística como la autoexpresión, la creatividad y la esencia del ser creativo no pueden cuantificarse realmente. La gente se comporta y tiene expectativas diferentes cuando hacen arte simplemente porque lo disfrutan o cuando coleccionan arte porque lo aman, que cuando lo hacen con el objetivo de lucrar.

La investigación de Dan Ariely demuestra que, según las normas del mercado, cuando hay dinero de por medio las personas se comportan de manera más egoísta, menos cooperativa y menos altruista. Ariely explica que las normas sociales “están ligadas a nuestra naturaleza social y nuestra necesidad de comunidad. Suelen ser cálidas y difusas. No requieren reembolsos instantáneos. Es como abrirle una puerta a alguien: nos da placer a ambos y no requiere de reciprocidad inmediata”. En contraste, en las normas del mercado “los intercambios son claros: sueldos, precios, alquileres, intereses, y costos y beneficios. Estas normas de mercado no son necesariamente malas; de hecho, incluyen la autosuficiencia, la inventiva y el individualismo, pero implican beneficios comparables y pagos puntuales”.

Actualmente, el ecosistema emergente de arte en blockchain está reproduciendo las normas del mercado del arte convencional. Nuestro objetivo es crear una economía sana de arte digital pero por principio no queremos incentivar comportamientos especulativos en nuestros coleccionistas. Por lo tanto, no utilizaremos las mecánicas negativas que impulsan a la gente a apostar, como en el estilo de subasta inglesa favorecido por las casas de subastas. Consideramos que este tipo de subasta es perjudicial para el arte y los artistas, ya que su objetivo es aumentar el precio lo más rápido y lo más posible — como apostar en un hipódromo. Este tipo de subasta no se trata del arte o de los artistas sino de pura especulación. Su mecánica de juego también pone en peligro la autonomía que tienen las personas para decidir por qué y cuánto ofertar.

Sight Unseen

Para vender el arte de DADA, planeamos usar la subasta de Vickrey o subasta de segundo precio. En la subasta de segundo precio las ofertas son ciegas, por lo que nadie sabe contra qué precio u oferta está compitiendo. Gana el mejor postor, pero paga el precio de la segunda oferta más alta. Esto reduce la especulación porque las personas son más juiciosas al ofertar. No pagarán de más de acuerdo con sus propios cálculos, ya que si ganan, pagarán el segundo precio más alto. Este mecanismo alienta a los coleccionistas a pensar en el verdadero valor que la obra de arte tiene para ellos en lugar de concentrarse en las otras ofertas. Hace que se enfoquen en su propia experiencia con el arte y lo que significa para ellos. Se concentra en el valor subjetivo del arte.

La verdadera autonomía artística significa tener la libertad de crear sin expectativas impuestas desde fuera y, en el caso de los coleccionistas, comprar sin la influencia de dinámicas manipuladoras y especulativas e interactuar con el arte de una manera más personal y significativa.

Autoexpresión

Purge

Los artistas descubren la autorrealización — el deseo de plenitud y la realización de nuestro potencial — a través del proceso artístico y la autoexpresión. Tienen un deseo innato de alimentar su curiosidad y a menudo hacer el trabajo les satisface más que el ocio. Cuando se fomenta el impulso de la autorrealización, las personas viven vidas más felices.

Cuando las recompensas extrínsecas (como los salarios) reemplazan a las recompensas intrínsecas (el amor por el dibujo), los incentivos intrínsecos pueden disminuir y, a veces hasta desaparecer. Teresa Amabile, una profesora de psicología en Harvard que estudia la creatividad y la innovación, pidió a un panel de artistas y curadores reconocidos que calificaran, basándose en la creatividad y la habilidad, una selección de obras de arte comisionadas y no comisionadas. Las obras no comisionadas obtuvieron calificaciones significativamente más altas en creatividad que las obras comisionadas, sin que hubiera mucha diferencia en la calidad técnica. Los expertos consideraron que el arte comisionado era menos creativo, y los artistas reportaron que el trabajo comisionado era limitante: trabajaron por una meta ajena a ellos, de una manera que no podían controlar. Los hallazgos de Amabile subrayan la importancia de tener la libertad de hacer arte sin restricciones externas.

En el entorno actual, realizar nuestro potencial y tener éxito son dos cosas diferentes. Las recompensas extrínsecas y materiales pueden ser insatisfactorias. La investigación del psicólogo Tim Kasser sobre el materialismo demuestra que las personas cuyo sistema de valores se centra en el dinero, la imagen y el estatus tienen mayor riesgo de infelicidad, incluida la ansiedad, la depresión, la baja autoestima y los problemas de intimidad.

En su teoría fundamental “Jerarquía de las necesidades”, el psicólogo Abraham Maslow argumentó que las personas están intrínsecamente motivadas para buscar la autorrealización una vez que sus necesidades fisiológicas básicas como comida y refugio, y sus necesidades emocionales como la familia y las amistades están cubiertas. La gente quiere cada vez más felicidad, satisfacción y calidad de vida. Mihaly Csíkszentmihályi, un investigador líder en psicología positiva, argumenta que las personas son más felices cuando están en un estado de fluidez (flow), el estado en el que las personas están tan involucradas en una actividad que nada más parece importarles; la experiencia en sí misma es tan agradable que la gente la tendrá incluso a un gran costo, por el mero hecho de disfrutarla”. Las personas participan en estas actividades solo porque las encuentran interesantes, desafiantes y significativas; es decir, están motivadas por incentivos intrínsecos. Así es como sucede el arte. El arte puede manifestarse de muchas maneras, pero siempre requiere que nos abandonemos completamente a la exploración artística para descubrir aspectos ocultos y desconocidos de nosotros mismos. Así es como el arte cura y transforma.Es por eso que DADA fue concebida para fomentar la autoexpresión y la creación artística. Inspirados por el espíritu iconoclasta del dadaísmo, nos esforzamos por liberar los instintos creativos de las personas, descubrir lo visceral, aceptar la imperfección, aceptar los errores y favorecer la intuición y la libre expresión. Es imperativo apoyar y alentar a los artistas a seguir su propio camino creativo y a hacer arte sin ninguna restricción o presión para producir.

El Mayor Bien

Soul in the Machine

El arte contribuye a la cohesión de la comunidad, reduce la exclusión social y el aislamiento, y hace que las comunidades se sientan más sólidas y fuertes. También enfrenta al poder con la verdad, nos hace reflexionar sobre nuestras propias vidas y desafía nuestros puntos de vista. El arte ayuda a construir y mantener democracias.

La pregunta que debemos hacernos es por qué, incluso con la democratización sin precedentes de la creatividad en la era de la información, el arte sigue estando fuera del alcance de la mayoría de las personas, tanto para los artistas como para todos los demás. La mayoría de las personas no se pueden dar el lujo de coleccionar arte y la mayoría de los artistas no se pueden dar el lujo de ser artistas.

Creemos que el arte no puede prosperar en un sistema que no sea capaz de estar motivado por la solidaridad. En Lo que el dinero no puede comprar, el filósofo Michael Sanders escribe que “el altruismo, la generosidad, la solidaridad y el espíritu cívico no son productos que se agotan con el uso. Son más bien similares a los músculos que se desarrollan y se fortalecen con el ejercicio”.

Resulta que solo pensar en el dinero cambia la mentalidad de las personas de las normas sociales a las normas del mercado. En un experimento descrito por Ariely, se pidió a los participantes que reorganizaran conjuntos de palabras para formar oraciones. Para el primer grupo, la tarea era formar oraciones neutrales (“hace frío afuera”); para el segundo grupo, la tarea era formar oraciones relacionadas con el dinero (“un salario bien pagado”). Los resultados mostraron que los participantes en el segundo grupo se comportaron de manera más egoísta y autosuficiente, estaban menos dispuestos a ayudarse entre sí o ayudar a otros, querían pasar más tiempo a solas, y eran más propensos a seleccionar tareas que requerían de esfuerzo individual en lugar de trabajo en equipo.

Entonces, ¿qué significa realmente la democratización del arte? Para DADA, significa dar a las personas las herramientas y la libertad para crear arte, disfrutarlo, y coleccionarlo. Significa reestablecer el arte en su lugar legítimo en el mundo. Significa hacerlo relevante nuevamente para millones de personas, no solo para unos cuantos privilegiados. Significa alejarlo de las dinámicas tóxicas de la competencia y la escasez y volver a sus raíces comunales. Significa dar a todos en DADA el regalo de poder participar en algo más grande que ellos, ya sea haciendo, disfrutando, o adquiriendo arte.

En DADA creemos que cualquiera puede hacer arte, y si más gente lo hiciera nuestra sociedad sería más empática y cohesiva. Queremos alentar a millones de personas a hacer arte. DADA es diferente de otras plataformas en que nos centramos en el proceso creativo. Pero el verdadero poder de DADA es que hacemos esto juntos. Este sentido de alegría y vulnerabilidad colectiva crea un espacio vivo para que los artistas prosperen y el arte se fortalezca. Lo que promovemos no es que todos se conviertan en artistas, sino que todos participen en el proceso liberador de la creación artística. Al hacerlo, más personas apreciarán el arte y se conectarán con él.

Colaboración Creativa

Screens. An Exploration.

Hasta hace poco, el arte digital no tenía valor económico porque podía reproducirse infinitamente. Pero ahora la tecnología de blockchain permite convertir el arte digital en activos digitales únicos que se pueden vender, comprar, o intercambiar, lo cual aporta escasez, autenticación, y propiedad individual al arte digital y le permite capturar valor de la misma manera que el arte físico. Esto ha generado la aparición de un mercado de arte digital. A través de activos digitales criptográficos llamados tokens, blockchain también permite agregar capas a una obra de arte digital sin necesitar permisos, lo que permite a los artistas colaborar libremente mientras se respeta la autoría de cada uno. Dado que DADA es una plataforma colaborativa, esto abre una pauta para la co-creación exponencial y para que el arte evolucione libremente de formas inesperadas.

Bitcoin fue el primer token que resolvió el problema conocido como el doble gasto. El problema con el dinero digital era que alguien podía duplicarlo y gastarlo simultáneamente en dos lugares. Bitcoin lo resolvió utilizando el mecanismo de consenso de blockchain en el que miles de computadoras en todo el mundo validan la transacción que luego se mete en un registro público donde las transacciones no se pueden modificar. En otras palabras, si yo te envío un bitcoin, la red sabe que ahora tú lo tienes y yo no. Las obras de arte digitales se pueden intercambiar de la misma manera.

Las criptomonedas como Bitcoin son tokens, pero los tokens pueden tener más funciones que el dinero. Se pueden programar para representar cualquier cosa: una membresía, una entrada para un concierto, puntos en un juego, recompensas por participación, acciones en una empresa, o espacio en un terreno. Los tokens nos permiten crear, intercambiar y rastrear nuevos tipos de valor que no se han contabilizado previamente.

Al igual que Bitcoin, algunos tokens pueden ser fungibles o intercambiables, como el dinero fiduciario: un billete de un dólar tiene exactamente el mismo valor y las mismas características que otro billete de un dólar. Pero también pueden ser únicos, como una identidad: mi identificación es única y diferente de la tuya. Estos son los tokens no fungibles, o NFTs que pueden representar arte digital único y escaso. Si bien cualquiera puede hacer capturas de pantalla infinitas de una obra de arte digital, los coleccionistas ahora pueden comprar y poseer un NFT del “original” digital con su procedencia verificada y autoría registrada en blockchain. Como analogía, si alguien hace una réplica exacta de la Noche estrellada de Van Gogh, el valor seguirá estando en la pintura original, independientemente de cuántas ediciones se reproduzcan y se difundan.

Lo que hace que la tecnología NFT sea tan emocionante es que puede combinarse con las contribuciones de diferentes artistas que mantienen su atribución. Esto transforma la manera tradicional de valorar el arte. Esto significa que en DADA ahora cualquiera podrá usar, remezclar, animar, agregar música o textos sobre cualquier obra de arte digital dentro de nuestra plataforma. Cada nueva iteración será su propio NFT, garantizando que todas las variaciones de la obra de arte mantengan su integridad y atribución mientras que el arte evoluciona libremente a medida que más personas contribuyan, de manera similar a cómo evolucionan y se ramifican nuestras conversaciones visuales.

NFT 1: Massel, Perú.
NFT 2: Simon Wairiuko, Kenia.
NFT 3: Boris Toledo, Chile.

En la Economía Invisible, el arte es valorado por su abundancia y evolución constante. Creemos que el valor del arte no radica en su escasez. Para nosotros, el valor real del arte digital radica en la atribución y la propiedad vinculadas a la obra de arte digital, y en que ahora es posible tener un activo digital único que puede ser visto, usado y remezclado por cualquier persona en el mundo.

Alentamos el flujo libre de información y el intercambio de arte, pero no si alguien lucra con el trabajo de un artista sin remunerarlo. Hay proyectos en blockchain que permiten a las personas tokenizar cualquier imagen y venderla con fines de lucro sin ninguna verificación, atribución o remuneración del artista original, lo que es similar a legitimar el robo del trabajo ajeno.

Esto se puede hacer de una manera justa.

En DADA, cada dibujo digital se realiza directamente en nuestra plataforma con nuestras herramientas. En cuanto el artista publica el dibujo, este se guarda junto con los metadatos sobre el artista en IPFS, un servidor público distribuido que ninguna autoridad central controla y que es mantenido por miles de computadoras en todo el mundo. El almacenamiento de arte en IPFS permite que las obras de arte existan independientemente de cualquier organización; el arte se puede ver incluso si la organización cesa de existir. Este es el primer paso hacia la descentralización.

Cuando la obra de arte se tokeniza, el NFT se adjunta a un contrato inteligente. Este es un acuerdo que estipula las condiciones para la venta de la obra de arte. Estos contratos son códigos digitales que se ejecutan automáticamente una vez que se cumplen sus condiciones. Si alguien compra una obra de arte digital bajo este sistema, el contrato inteligente envía automáticamente el dinero al artista y la obra de arte al coleccionista, en tiempo real y sin ningún intermediario.

Los contratos inteligentes pueden incluir regalías sobre las ventas secundarias, lo que no sucede en el mercado del arte convencional. La tecnología aún es muy nueva y todavía presenta algunos obstáculos, como la dificultad de ejecutar diferentes contratos inteligentes a través de diferentes plataformas, pero tarde o temprano los artistas podrán obtener regalías de su arte a perpetuidad. En DADA, nuestros contratos inteligentes reflejarán nuestra modelo de distribución de acuerdo con nuestro sistema ludificado y distribuirán automáticamente el ingreso básico correspondiente. Esto nos permite explorar todo tipo de posibilidades para la co-creación.

Con más de 120,000 dibujos creados en nuestra plataforma, DADA tiene la colección de arte digital único más grande del mundo lista para ser comercializada como NFTs. Somos pioneros en el mundo del arte digital único y estamos comprometidos a seguir trabajando en el desarrollo de este mercado, no compitiendo sino colaborando con personas y proyectos en la comunidad de arte en blockchain. Este es un espacio donde hay un enorme potencial de innovación con nuevas formas de ver, mostrar, intercambiar, coleccionar, y experimentar el arte.

La co-creación exponencial requiere de una curaduría sofisticada. En DADA, vemos a los curadores y los artistas como colaboradores que se inspiran y se desafían mutuamente. DADA es una plataforma abierta; no fungimos como guardianes ni curadores. Ya que el arte se crea directamente en nuestro sitio y no se sube a la plataforma, no tenemos un problema de primer registro: conocemos la procedencia y la atribución de cada obra de arte. Actualmente, la curaduría actual proviene de nuestro sistema ludificado, que toma en cuenta la cantidad de obras de arte que los artistas hacen, si responden a los demás y la validación de la comunidad a través de los “likes’’. Si bien nuestro actual sistema de curaduría es básico, podemos desarrollar un sistema más sofisticado que expanda el entendimiento colectivo del arte y enriquezca la cultura.

Los sistemas automatizados y algoritmos de curaduría comunitaria tienden a producir resultados basados ​​en el contenido más popular. Las soluciones como los registros curados con tokens, en los que las personas pagan para poder elegir arte con la esperanza de recompensas financieras a futuro, no resuelven este problema y replican las dinámicas del libre mercado.

Proponemos que, en lugar de utilizar criterios genéricos o sistemas de clasificación para seleccionar arte (likes, votos), un conjunto más amplio de criterios podría producir resultados más diversos e interesantes. En lugar de crear “influencers”, tiene más sentido entrenar el ojo de la mayoría para que puedan aprender a apreciar el arte de diferentes maneras a medida que avanzan en el sistema. Es decir, capacitar a las personas para usar un conjunto más diverso de criterios para hacer curaduría. Nuestro sistema ludificado se puede utilizar para motivar a las personas a aprender y enseñar sobre el arte. Creemos que pueden adquirir criterios sofisticados para juzgar el arte a medida que avanzan a través del sistema.

En lugar de otorgar “likes”, la gente tendrá diferentes opciones de curaduría que se volverán cada vez más sofisticadas a medida que vayan curando. Al principio, podrán encontrar criterios como “dulce”, “hermoso”, “divertido”, “colorido”. A medida que adquieran más puntos, obtendrán opciones más complejas, como “provocativo”, “conmovedor”, “expresivo”, “perspicaz”, “juguetón”, “irónico”. Esto es lo que queremos decir con “entrenar el ojo”: aprender a apreciar los diferentes elementos del arte hasta que se encuentren con criterios en los que reconozcan un sentido sofisticado de color, composición, género, o un estilo original. En esta etapa, las personas habrán aprendido más criterios para entender cómo los artistas crean valor mediante habilidades y medios de expresión diferentes. También aprenderán que el arte puede tener un efecto en nosotros a través de medios diversos pero igualmente válidos.

Este sistema de curaduría no se basa en lo que es más popular o se considera mejor, sino en un conjunto sofisticado de criterios que brinda opciones más diversas que a su vez alientan al descubrimiento de una variedad más amplia de artistas, no solo aquellos empujados a la cima por un sistema basado en la popularidad.

Las conversaciones visuales tendrán su propio conjunto de criterios, tales como la fluidez, el diálogo, o la coherencia de un tema o narrativa, lo que a su vez enseñará a los artistas cómo conversar mejor visualmente. Al mismo tiempo, se motivará a cualquiera que sea curador a que intente crear arte, para que pueda experimentar lo que se siente, lo que a su vez puede profundizar su apreciación. A medida que avancen en el proceso, su curaduría valdrá más puntos.

Por medio del diseño progresivo también podemos alentar a las personas a aprender y enseñarse mutuamente sobre el arte a través de tutoriales transmitidos en vivo, exhibiciones, y conversaciones sobre el arte. Estas son solo algunas ideas básicas que pueden habilitar un sistema de curaduría creativa y colaborativa que brinda a todos la oportunidad de aprender apreciación del arte. A través de esta curaduría, nuestro sistema ludificado determinará automáticamente qué dibujos y conversaciones visuales saldrán a la venta, cuándo, a través de qué mecanismo de ventas y a quién, poniendo en marcha el motor económico descentralizado de la Economía Invisible.

Este enfoque se utilizará en todos los aspectos del sistema, incluida la coordinación y la toma de decisiones. Por ejemplo, la ludificación puede ayudar a respaldar el autogobierno mediante la difusión de información de manera incremental y oportuna, y al promover orgánicamente los derechos y privilegios de voto.Frecuentemente nos invitan a eventos y exhibiciones de arte y generalmente llamamos a nuestra comunidad para participar en colaboraciones de dibujo en vivo. Hemos participado como The DADA Collective en presentaciones de dibujo en vivo en Ethereal Summit en Nueva York y en la Tate Modern Gallery en Londres, entre otros. Estos proyectos organizados por la comunidad son bastante complejos y requieren de una planificación y toma de decisiones eficientes. Nos ayudan a unir a la comunidad, pero todavía no tenemos las herramientas adecuadas para optimizar la experiencia. Comprender y eventualmente automatizar el proceso de ejecución de estos proyectos altamente complejos sentará las bases hacia esfuerzos más ambiciosos organizados descentralizadamente.

Pensamos que la colaboración creativa sucede más allá de los artistas que crean arte juntos, sino que abarca a los coleccionistas, amantes del arte, desarrolladores, y miembros de la comunidad de arte en blockchain. A través de su colaboración en la Economía Invisible serán recompensados ​​de manera tanto personalmente significativa como monetariamente.

Interdependencia

Presente y Futuro

Las personas son más empáticas y cooperativas con aquellos con quienes tienen vínculos, como lo son nuestros familiares, amigos, colegas y vecinos. El concepto de interdependencia describe cuándo las personas son autónomas entre sí pero están interrelacionadas a través de sistemas más grandes como escuelas, iglesias o lugares de trabajo. La interdependencia crea sinergia, lo que resulta en un sistema más cooperativo y auto-sustentable. A medida que aumenta la interdependencia entre las personas y el sistema esto produce comunidades más cohesivas.

La Economía Invisible tiene por objeto generar confianza entre las personas y crear interdependencia. Las plataformas en línea conectan y coordinan a las personas pero no crean interdependencia ya que retienen el control total de la toma de decisiones. Esto es eficiente pero crea una relación desigual entre las plataformas y sus usuarios. Por ejemplo, los usuarios pueden pasar años aportando valor a una plataforma, pero las organizaciones centralizadas pueden cambiar sus términos en cualquier momento dejando a sus usuarios con pocos recursos. Por otro lado, las organizaciones descentralizadas son difíciles de organizar y pueden sufrir conflictos internos e ineficiencias paralizantes. Las jerarquías son eficientes porque la persona a la cabeza toma las decisiones. Tenemos que pensar cómo hacer esto colectivamente.

Nuestro enfoque de autogobierno sigue el modelo de la economía participativa, en la cual, como explica Michael Albert, “la autogestión significa que las personas y los grupos tienen influencia en la toma de decisiones en proporción al grado en que se ven afectados por la decisión en cuestión. En asuntos que afectan abrumadoramente a una sola persona, esa persona debe tomar la decisión, aunque sea en el contexto de pautas más amplias establecidas como resultado de la toma de decisiones que involucra a una gama más amplia de participantes”. Este proceso de toma de decisiones se puede automatizar y realizar a gran escala a través de una organización autónoma descentralizada, conocida en blockchain como DAO.

La economía participativa reconoce que cuando una persona o grupo es responsable de una actividad, naturalmente tienen el monopolio de la información. Quienes no forman parte de la actividad no tienen suficiente información y no pueden cuestionar la decisión. Es importante crear transparencia en la transmisión de información y establecer mecanismos de deliberación que involucren a la mayor cantidad de personas posible. Necesitamos abordar este desafío ético para no caer en los abusos que la gente experimenta en plataformas como Facebook.

Por otro lado, ParEcon reconoce la importancia de no depender del consenso o del gobierno de la mayoría. Esto es clave porque el arte y la innovación no pueden prosperar bajo mecanismos que tienden a producir mediocridad y que matan las ideas más audaces. Tampoco es realista esperar que miles de personas nos otorguen permisos cada vez que experimentamos; esto nos hubiera impedido implementar blockchain y proyectos como DADAGAN. Es importante crear una cultura que incluya voces diversas a la vez que nutre a los visionarios y fomenta la toma de riesgos. Nuestro sistema ludificado puede ayudar a apoyar el autogobierno mediante la difusión de información compleja (sobre blockchain o inteligencia artificial, por ejemplo) de manera incremental y oportuna para que la comunidad pueda deliberar sobre temas importantes y pueda tomar decisiones informadas colectivamente.

Nuestras actuaciones de dibujo en vivo han puesto de manifiesto los desafíos del autogobierno, pero también subrayan el poder de la colaboración y las normas sociales. Estas actuaciones implican una intensa preparación. Sin embargo, hemos descubierto que cuando las personas confían mutuamente y se involucran libremente en un proyecto impulsadas por motivaciones intrínsecas no solo están muy comprometidas, sino que se divierten durante el proceso y encuentran la experiencia en sí misma gratificante y positivamente desafiante.

La economista Elinor Ostrom descubrió que para que la gestión colectiva tenga éxito debe haber transparencia y comunicación entre los participantes y las personas deben aprender a confiar entre sí, ya que la confianza las estimula a participar con reciprocidad y cooperación. La investigación de Ostrom fue fundamental para la comprensión del fenómeno del dilema social, también conocido como la tragedia de los bienes comunes.

Un dilema social es una situación en la cual las personas se comportan de manera egoísta y eligen buscar benficios individuales y satisfacción inmediata en lugar de comportarse a favor del interés del grupo a largo plazo. Ejemplos de dilemas sociales son el agotamiento de los recursos naturales y los problemas ambientales (me compro un auto porque es más conveniente que el transporte público, aunque contamine más).

Ostrom ganó el Premio Nobel de Economía por su investigación que demuestra que la gente común es capaz de crear reglas e instituciones que permiten la gestión sustentable de los recursos compartidos sin ninguna autoridad central, regulación gubernamental o privatización.

Según la teoría de juegos — el estudio de modelos matemáticos de interacción estratégica entre los tomadores de decisiones — existen dos enfoques para resolver el dilema social. El primero es una estructura jerárquica que regula el sistema a través de la intervención del gobierno, la privatización u otras medidas. El segundo enfoque es aumentar el grado de conectividad entre las personas, lo que a su vez aumenta su interdependencia. Hoy en día, la tecnología blockchain hace que este tipo de organización sea escalable a través de DAO, una organización autónoma descentralizada. Un DAO es una red de igual a igual sin un organismo central de gobierno, pero con un conjunto de reglas codificadas y encriptadas en blockchain. ParEcon es un sistema económico descentralizado basado en la toma de decisiones participativa. Sus conceptos deberían funcionar bien en un DAO.

De acuerdo con los principios de ParEcon, los artistas tendrán más influencia con respecto a las decisiones que involucran la creación artística, los coleccionistas tendrán más influencia con respecto a los problemas del coleccionismo, y los desarrolladores tendrán más influencia al considerar decisiones sobre la base de datos. Dado que las personas avanzan en el sistema a través de diferentes etapas, diferentes grupos de personas tendrán acceso a diferentes herramientas, responsabilidades y privilegios, lo que permitirá organizar la toma de decisiones a través de cohortes. Las personas en la etapa de formación de hábitos se involucrarán en decisiones diferentes a las personas que están en la etapa final.DADA es una red social que fomenta la conectividad, lo cual es un requisito previo para la interdependencia. Es a través de las interacciones comunitarias y el autogobierno que podemos lograr la interdependencia. En lugar de confiar en la experiencia de unos cuantos, el sistema sirve como una forma de compartir y distribuir la información de manera eficiente, incremental y consistente, construyendo una comunidad bien informada capaz de tomar decisiones complejas colectivamente a través del tiempo. El DAO hace que esta toma de decisiones descentralizada sea eficiente y potencialmente escalable para millones de personas.

Commons

Last Call

Las redes de información acumulan valor a medida que crecen, impulsadas por los efectos de red, lo que significa que cuanto más personas usan la plataforma, esta se vuelve más valiosa para cada persona. Facebook, Tumblr, Twitter, Instagram, y Pinterest son ejemplos de redes de contenido valoradas en más de mil millones de dólares antes de generar ingresos. El valor de la red aumenta mientras más personas se unen a la red, pero el costo de mantener la red no crece tan rápido como el valor de la red. Esto se conoce como “costo marginal cero”, en el cual el valor de la red aumenta exponencialmente, mientras que sus costos aumentan linealmente.

Las plataformas en línea funcionan como mecanismos de coordinación entre consumidores y proveedores de servicios. La compañía de taxis más grande del mundo, Uber, no posee automóviles. La compañía de medios más popular del mundo, Facebook, no crea contenido, y el proveedor de alojamiento más grande del mundo, Airbnb, no posee ninguna propiedad. Estas plataformas están valoradas en miles de millones de dólares porque controlan la interfaz utilizada por millones de personas.

Las economías de token de blockchain son la fusión de la economía y las redes de información.

Al lanzar un token en blockchain, es decir, un token criptográfico especialmente diseñado, las redes de igual a igual pueden autogestionar su propio modelo de negocio. En el caso de las economías de tokens, el crecimiento de la red está ligado a la apreciación en el valor del token. Si una red decide que un token tiene valor, como en el caso de Bitcoin, el token acumula valor a medida que más personas se unen a esa red. Esto pone la enorme creación de valor de las redes de información en manos de la gente.

Los tokens pueden coordinar redes de la misma manera que los precios coordinan los mercados. Los mercados pueden coordinar a millones de personas a través de fluctuaciones de precios que indican la dirección para la oferta y la demanda. Del mismo modo, los tokens señalan el valor de una red a través de su precio. Al igual que los mercados libres, las economías de tokens aprovechan la sabiduría de las multitudes pero alinean mejor los incentivos de las personas, lo que permite avanzar de forma cooperativa en lugar de antagónicamente.

DADA coordina a las personas a través de su interfaz y tiene el potencial de llegar a millones de personas. Es una infraestructura en línea para la creación de contenido, con una propuesta de valor única, una comunidad apasionada y la mayor colección de arte digital único del mundo, creada en nuestro sitio con nuestras herramientas. A través de la economía de token de DADA, la comunidad tendrá la propiedad colectiva del código y del arte, lo que permitirá a sus miembros crear riqueza a largo plazo, más allá de salarios y tarifas por hora.

Cuando desarrollamos DADA, experimentamos con diferentes modelos de ingresos, como la venta de mercancías y dibujos impresos, cobrar comisión por un mercado de trabajo, crowdsourcing de contenido, y la venta de arte digital único en nuestro propio mercado. A lo largo de este proceso, nos quedó claro que los modelos comerciales tradicionales y los inversores que se enfocan únicamente en los ingresos terminarían debilitando las normas sociales y las motivaciones intrínsecas de nuestra comunidad. La recaudación de inversión es un mercado de ganadores en el que unas cuantas compañías logran conseguir financiamiento.

Por eso estamos creando nuestra propia economía de tokens.

Hemos construido DADA con el apoyo de muchas personas que creen en el proyecto. A medida que hacemos la transición a una economía de tokens, debemos reconocer los riesgos asumidos por nuestros primeros inversores y el valor creado por el equipo, nuestros asesores y los primeros artistas que nos adoptaron. Este valor deberá transferirse a nuestra nueva moneda, el DADA token. La estructura corporativa de DADA se convertirá en una organización descentralizada.

La Economía Invisible restablece los commons, o bienes comunes, que son los recursos accesibles para todos los miembros de la sociedad, mantenidos en común, no como propiedad privada. Una economía de tokens permite que las fuentes de riqueza de DADA sean comunes y transfiere el proceso de toma de decisiones de la compañía a la comunidad. Esta última es dueña de, y autogobierna la plataforma de DADA y sus modelos de negocios, lo que permite a las personas generar riqueza más allá de sus horas productivas. Estamos implementando un proceso de desarrollo de código abierto, abriendo la plataforma a quien quiera contribuir con su tiempo y experiencia para ayudar a desarrollar DADA. Esto no solo se alinea con nuestros valores de libre asociación y cooperación, sino que también tiene sentido a nivel comercial. Aprovechando la sabiduría de la multitud, podemos avanzar más rápidamente a través de las contribuciones de miles de personas que comparten nuestros valores. Debido a su naturaleza colaborativa y comunitaria, la introducción de una economía de tokens es una evolución orgánica para DADA. Al lanzar el DADA token, los artistas, desarrolladores y amantes del arte podrán interactuar autónomamente de una manera verdaderamente descentralizada, de igual a igual, y recibirán DADA tokens por su contribución.

Al principio, la comunidad puede hacer arrancar el valor del DADA token a través del intercambio mutuo. Las personas pueden agregar valor al DADA token de dos maneras: trabajando y creando valor en la plataforma, o comprando el DADA token y usándolo dentro del sistema. El valor de la economía de tokens está directamente relacionado con el número de participantes en ella. A medida que más personas usan tokens para participar en la plataforma y más personas reciben tokens por sus contribuciones, la comunidad se beneficia de los efectos de red.

Cuanta más gente dibuje, más gente colaborará, y cuanto más gente coleccione, intercambie o regale arte, más se beneficiará la comunidad. Cuanta más gente coleccione y aprecie el arte, DADA atraerá más artistas que crearán más valor, lo que hara que lleguen más coleccionistas, etc. Esto se conoce como un circuito virtuoso en el que el sistema produce más valía por sí mismo y la devuelve a sus participantes, eventualmente alcanzando un punto crítico y volviéndose autosuficiente.

Utilizaremos diferentes mecanismos para separar la creación artística, la escritura de código y las contribuciones generales, de cualquier transacción de mercado. Por el lado de la demanda, implementaremos incentivos económicos y mecanismos de venta para coleccionistas y consumidores que fomenten motivaciones intrínsecas y normas sociales. Todas las transacciones se llevarán a cabo en blockchain, donde se pueden rastrear. Una vez que ocurre una transacción, como en la venta de una obra de arte, se registra públicamente en blockchain. Blockchain permite una forma innovadora de contabilidad de triple entrada en la que una transacción que involucra al comprador, el vendedor, y la obra de arte se sella criptográficamente a través de un contrato inteligente a una tercera entrada que los vincula para siempre, sin que se pueda alterar u ocultar la transacción. Esta es la razón por la cual la tecnología blockchain se describe como trustless: no hay necesidad de confiar en terceros como un banco, un abogado, un gobierno, o una empresa.

El sistema será administrado por contratos inteligentes del blockchain de Ethereum, que son códigos que se ejecutan sin terceros y que pueden distribuir fondos automáticamente según las pautas de nuestras recompensas. Nuestra comunidad puede confiar en que sus recompensas se distribuyen entre iguales de acuerdo con nuestros contratos inteligentes. Si así lo desea, cualquier persona podrá rastrear todas las transacciones realizadas en un momento dado. Al igual que usamos el correo electrónico sin necesidad de comprender cómo funciona el protocolo IMAP, de manera similar, las personas contribuirán a DADA y recibirán tokens por su contribución, independientemente de lo que esté sucediendo en el mercado.

Estamos lanzando el DADA token en el blockchain de Ethereum.

Los tokens se pueden programar para que sean inflacionarios, como el dólar estadounidense, o deflacionarios, como bitcoin. Los tokens como bitcoin que tienen un suministro limitado suelen ser una reserva de valor porque es probable que el precio de esos tokens aumente a medida que los efectos de red entren en acción. Esto estimula la inversión pero también conduce a la especulación. A medida que el token aumenta de valor, se vuelve inútil como una unidad contable porque los bienes y servicios suben o bajan de precio debido a la volatilidad del token. También desalienta el uso de la moneda porque las personas no querrán usar el token si piensan que es probable que su precio suba. Para evitar que esto suceda, la Economía Invisible de DADA separa las tres funciones del dinero de la siguiente manera:

Reserva de valor • Unidad Contable • Instrumento de cambio

DADA Token/fungible • Moneda estable/fungible • Dibujos/NFTs

El DADA token como reserva de valor: el DADA token de utilidad servirá para retener valor y está respaldado por nuestra colección de arte de más de 120,000 dibujos al tiempo de este escrito. El DADA token se requiere para participar en DADA y para pagar las cuotas de transacción. Se utiliza para recompensar a los artistas, desarrolladores, coleccionistas y colaboradores en general. Es fungible (idéntico y fraccionable), es deflacionario, tiene un suministro fijo y es transferible. Los poseedores del token tienen derecho de voto sobre el gobierno de DADA. Se incentiva a las personas a mantenerlo, ya que acumulará valor a medida que la comunidad crezca.

Una moneda estable como unidad contable: una moneda estable como el DAI está vinculada al dólar para proteger a la comunidad de la especulación y la inflación.

NFTs como instrumento de cambio: las obras de arte digitales representadas por los NFT son el medio de intercambio. Estos tokens son únicos y transferibles y tienen un suministro ilimitado ya que constantemente se crean nuevos dibujos. Las obras de arte se utilizan como moneda en el sistema; es decir, las personas pueden pagar y recibir pagos con dibujos. Los dibujos se pueden usar para hacer ofertas, comprar otras obras de arte, licenciar obras de arte y cualquier otra transacción económica. Esto incentiva el uso e intercambio de la moneda. El valor de los dibujos está vinculado a la moneda estable. Su valor base puede estar determinado por su cantidad total en relación al valor de la capitalización de mercado y está relacionado con el nivel de los artistas en nuestro sistema ludificado.

En otras palabras, la capitalización de mercado se puede dividir entre el número total de dibujos en la plataforma, pero el valor base de un dibujo de un artista en el nivel 5 será mayor que el valor de un dibujo de un artista en el nivel 2, de acuerdo con las reglas de nuestra estructura de incentivos. El artista que está en el nivel 5 ha dedicado más tiempo y esfuerzo y ha creado más relaciones en la plataforma que un artista relativamente nuevo que puede ser más famoso o más capaz pero que aún no ha creado valor para la comunidad. Digamos que un artista muy conocido y altamente valuado se une a DADA, aún así su precio base se determinará de acuerdo con su esfuerzo y nivel de participación. Los coleccionistas podrán ofertar lo que crean que vale su arte. Este artista puede aportar valor a la plataforma debido a su notoriedad, pero nuestro sistema se asegura de que ese tipo de artistas no eclipsen a quienes han contribuido con más tiempo y esfuerzo.

El dinero ingresa al sistema a través de nuestro mercado, separado de la plataforma, que acepta el DADA token. Para poder utilizar el mercado de DADA, las personas deberán adquirir el DADA token. Imagínate un parque de diversiones o un casino donde necesitas cambiar tu dinero por boletos o fichas para disfrutar de la experiencia. Sin embargo, el intercambio de dinero por DADA tokens no es una condición previa para participar. Así como puedes usar tu tarjeta de crédito en un país extranjero, también podrás comprar obras de arte con tu tarjeta de crédito, y el intercambio de dinero fiduciario a DADA tokens se realizará automáticamente en un segundo plano.

Inicialmente crearemos demanda al atraer coleccionistas de obras de arte digital, y luego nos expandiremos a otros medios, incluyendo el arte físico y objetos de arte. Tenemos un acervo sustancial de obras de arte originales que abarcan desde el arte comercial hasta el arte apto para museos. Las maneras en las que podemos comercializar y promover toda la gama de arte en nuestra colección son ilimitadas. Algunas de nuestras obras de arte son geniales como gifs, memes o camisetas, pósters o tazas; otras pertenecen a ferias de arte, galerías, y museos. Las obras de arte de DADA se podrán encontrar y clasificar fácilmente. Usando NFTs y contratos inteligentes, será posible licenciar miles de obras para uso comercial. Podemos asociarnos con plataformas de producción a pedido para vender mercancías, impresiones enmarcadas, y publicar nuestros propios libros, facilitando la compra de estos productos rápida y confiablemente con tarjetas de crédito.

También podemos experimentar con formas nuevas e innovadoras de disfrutar el arte que pueden generar ingresos, como vender entradas para presentaciones en vivo, cobrar tarifas para exhibiciones virtuales, transmitir contenido como tutoriales, y juegos, todo creado por los miembros de nuestro ecosistema.

Dada la gran cantidad de experimentación requerida y la naturaleza evolutiva de la tecnología blockchain, debemos diseñar el token para un período de cinco a siete años con un final más largo para asegurar la capacidad de continuar distribuyendo recompensas durante muchos años. Nuestro objetivo es concentrar los mayores incentivos en la construcción de la comunidad durante los primeros años de la economía, especialmente a medida que iniciamos el desarrollo de la plataforma a través de la economía de tokens. Más capital deberá fluir hacia el sistema que hacia fuera. Esto lo diseñaremos a través de nuestra estructura de incentivos en la que las personas tienen más titularidad y poder de decisión a medida que avanzan a través de nuestro sistema, y ​​se les incentiva a mantener el DADA token.

La Economía Invisible aprovecha las dos formas principales de crear valor y patrimonio hoy en día: a través de las redes de información y los activos financieros. En DADA ya tenemos una red de información, y si lanzamos nuestra propia moneda, estaremos canalizando dos de las instituciones sociales más poderosas que existen en la actualidad.

El Arte es la Moneda

Eran Unas Nubes Raras

Las redes de información crean valor a medida que crecen a través de los efectos de red, por lo tanto, el valor del token está directamente relacionado con el crecimiento de la red. Esto significa que podemos pensar en la creación de valor más allá de las ventas y los modelos tradicionales. En las palabras de inversionista de bitcoin Richard Li, “La Web3 (blockchain) representa el internet de valía, no en términos de intercambio de valor, sino más bien como un enfoque completamente nuevo para la creación de valor. Mientras que las empresas de Web2 están basadas en los ingresos, las empresas de Web3 están impulsadas por la creación de valía de los interesados ​​”.

Hoy tenemos la oportunidad de experimentar con nuevos tipos de valor. Dado que las investigaciones en economía conductual demuestran que solo pensar en el dinero cambia nuestro comportamiento de las normas sociales a las normas del mercado, y ya que queremos que los artistas hagan arte sin tener obligaciones con el mercado, en la Economía Invisible de DADA el arte se utilizará como un tipo de moneda.

La separación radical del arte del mercado incluye una nueva forma de intercambio de valor en la que los dibujos digitales tokenizados (NFTs) son el instrumento de cambio. Esto introduce nuevas formas de pensar acerca de cómo se transfiere el valor. El intercambio de valor no tiene que ser estrictamente económico; también puede ser subjetivo o simbólico. Permite una economía de trueque donde las personas pueden intercambiar una computadora portátil vieja, un servicio de niñera, o una entrada para un concierto por una obra de arte.

Cuando los dibujos son un medio de intercambio, añaden un valor subjetivo a su valor económico. Estamos experimentando con el concepto de pago con significado, mediante el cual los artistas pueden pagar con dibujos y agregar a una transacción un valor simbólico o artístico además de su valor económico. Por ejemplo, un artista puede hacer un pago con un dibujo personalizado, como un retrato del comprador o un dibujo relacionado con un evento específico como el Covid-19, las protestas de Black Lives Matter o un hito personal.

DADA se rige por las normas sociales e incentiva a todos a contribuir en función de sus motivaciones intrínsecas, por ende, consideramos a los desarrolladores y tecnólogos como nuestros colaboradores creativos. Más allá de crear herramientas para el uso de los artistas, el entorno experimental de DADA debería fomentar colaboraciones en las que la tecnología se utilice para crear nuevas formas de arte. Estamos invitando a tecnólogos innovadores, creativos y apasionados a trabajar con los artistas y superar los límites de lo que la tecnología puede hacer.

En la Economía Invisible de DADA, el arte no existe para satisfacer un mercado. Las obras de arte son creadas libremente por los artistas, sin especificaciones ni restricciones. Una vez que se crea valor, las personas pueden consumir el arte, seleccionarlo, usarlo, comprarlo e intercambiarlo. Pero dado que la creación de valor no solo depende de los ingresos, no todo el arte debe estar a la venta. Un ejemplo reciente es “No Justice No Peace”, un proyecto de arte del Colectivo DADA en apoyo de Black Lives Matter y la reforma policial.

No Justice No Peace

Visualizamos un sistema en el que los artistas pueden hacer arte de la manera más auténtica y experimental posible. La creación de arte tiene valor en sí misma, y su significado y aportación cultural se capturan directamente en el valor del token. Esto significa que los artistas pueden hacer arte profundamente personal o controvertido sin las imposiciones comerciales y la autocensura que conllevan los mercados o instituciones culturales. Dado que el token DADA acumula valor a medida que la red crece y más personas lo encuentran valioso, el arte podría acumular valor sin tener que servir los intereses del mercado o de las instituciones culturales.

Quizás esto se explica mejor a través de una analogía con el movimiento Black Lives Matter. BLM es una red global descentralizada con efectos de red masivos que han demostrado tener un valor incuantificable. El mensaje “Black Lives Matter” se volvió viral y generó protestas sin precedentes en todo el mundo, e incluso las semillas de reformas legales reales contra la atrocidad policial en los Estados Unidos.

Ahora imaginemos si BLM, esta comunidad global profundamente comprometida con los valores morales y éticos del movimiento por la justicia se coordinara a través de un token. Mientras más gente se une al movimiento, más valor acumula su token, y el crecimiento exponencial de la red puede llegar a un punto crítico en el que el movimiento se financia solo y se vuelve autosuficiente. Si bien la comunidad podría continuar impulsando su economía haciendo donaciones o vendiendo productos de BLM, el valor real está en la dimensión de la red y en las interacciones de la comunidad, expresados en el valor del token. Como toda la comunidad es la parte interesada y la organización es descentralizada, la comunidad puede decidir colectivamente distribuir los recursos para las causas que apoya el movimiento apoya, amplificando su impacto exponencialmente.

Podemos imaginarnos lo mismo para la comunidad creativa global de DADA, regida por normas sociales, en la que las personas contribuyen y colaboran motivadas por recompensas intrínsecas. Ahora es posible imaginar a millones de personas en todo el mundo creando arte significativo libremente sin restricciones externas. En la Economía Invisible de DADA, el intercambio de valor a través de obras de arte digitales se convierte en una forma de expresión en sí misma, el arte es la moneda, y DADA es una obra de arte hecha por artistas, tecnólogos y amantes del arte de todo el mundo. Este arte da valor a la red sin tener que realizar transacciones. Por primera vez en la historia moderna, podemos pensar en el valor acumulado del arte más allá de su mercantilización, financiarización, e institucionalización. Podemos imaginar que los artistas ya no tengan que depender de donaciones y subvenciones, o de múltiples ocupaciones que no les dejan tiempo para ser artistas. Ahora los artistas pueden realizar arte a gran escala independientemente del mercado, y que este arte puede tener y aumentar su valor sin tener que ser comercializado. Ahora los artistas podrán vivir de su arte sin sentir la presión de ajustarse a los caprichos del mercado.

Imaginemos un movimiento artístico global tan revolucionario, vital y significativo como el dadaísmo pero a una escala más grande, potenciado por la libertad artística y por las redes de información, en una economía creativa en la que la belleza del arte, su impacto social y su importancia cultural evolucionan, crecen y crean plusvalía continuamente, enmarcados dentro del DADA token.

Este es un modelo de nuestra visión de un nuevo paradigma para los artistas y para el arte en el que el arte se libera de su estatus exclusivo e inaccesible y el sistema prospera gracias a que más personas tienen acceso al arte, lo crean, y lo aprecian. Implementar esta visión y lanzar el DADA token requerirá mucha experimentación y la participación y retroalimentación de nuestra comunidad en general. Pero es un paso sólido hacia poder resolver finalmente el problema del artista hambriento.

Hemos demostrado que hemos marcado una diferencia significativa en la vida de nuestros artistas al crear un espacio donde son libres de dibujar, colaborar, encontrar comunidad y ser valorados por nuevos amigos y admiradores. Pero también hemos contribuído en términos económicos. Una artista como María García en Venezuela, que trabaja en un autolavado, ha realizado más de 10,000 dibujos en DADA, ha conocido nuevos amigos de todo el mundo y fue objeto de una exhibición en CADAF, la feria de arte digital. Los ingresos por la venta de algunos de sus dibujos la han ayudado a sobrevivir a la crisis económica en Venezuela. Los problemas económicos de María podrían resolverse con un ingreso básico garantizado.

Los artistas que juegan en DADA son felices cuando hacen arte y hacen amigos, encuentran comunidad y la validación de colegas y amantes del arte. Han creado belleza y valor incalculable para DADA y esta es la forma en la que se los reciprocamos, a ellos y al resto del mundo.

DADA. Vive el arte.

A collaborative art platform where people worldwide speak through drawings. Building a blockchain token economy for the arts. DADA. Living Art. https://dada.art

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